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domingo, 18 de septiembre de 2011

Cosas y gente de esta semana.

Como el mínimo requisito que me propuse fue el de volcar las estupideces que se me ocurran... aquí van unas cuantas.

Esta semana de septiembre ha estado marcada por esta canción... más bien, por este videoclip:

Ya no solo por que sea la canción de la publicidad del eurobasket en la sexta y la he estado escuchando en el coche, en casa, en la tv... es también porque el videoclip me ha gustado mucho. Me gusta ese sol del atardecer que ciega los ojos pero que también es cálido y agradable y da esa luz tan especial. Es el sol que me acompaña por la autovía cuando conduzco a Murcia justo a media tarde, que por mucho que baje los parasoles o viseras queda justo a mitad de ventana y es imposible evitar. 

Me gusta el look nuevo de Kiedis, y el pelo verde de Flea queda muy bien en las fotos del single. Me gustan los rockeros con estilo propio, lo reconozco. 

Esta semana también he cambiado mi nombre del facebook y el tema del igoogle, he puesto el de Stella McCartney, que es rosita y con nenas chupando piruletas, no me pega nada, pero por algún motivo, me gusta... ¿Será porque me vuelvo más fashionista con la edad? ¿con la rentrée?  

No lo he dicho pero el lunes empezó a las 7 de la mañana buscando un servicio de reprografía por la Castellana. Cosas que pasan.

El martes fui al cine y vi la Deuda con Helen Mirren y Jessica Chastain. Muy buena peli sobre espionaje. No hay que perder de vista a la Chastain, la nueva actriz de moda, esta semana estrena El árbol de la Vida, de Terrence Malick, junto a Brad Pitt y Sean Penn. Está todo el mundo que lo flipa con esta película, y Pablo me matará por decir esto, pero la verdad es que vi el tráiler y me aburrí... habrá que verla por las buenas críticas y espero que la impresión sea otra. Ayer vi también Cómo matar a tu jefe, y en fin... divertida, pero me esperaba más de Kevin Spacey de jefe psicópata.
Hoy me he dormido la Boda de mi Mejor Amigo en la sobremesa de la primera, toma clásicazo dominical y toma cursilada de película. 

Y en cuanto a libros, terminé de leer el último de los asesinatos en clave de jazz de Andreu Martín; El Blues de la Ciudad Inverosímil. Recomiendo encarecidamente estos libros si os gusta la novela negra con tiques de humor, y sobre todo si os gusta el jazz.

Y acabo ya, con una reflexión dominguera: ¿por qué se siguen utilizando los sonidos de campanas? Quiero decir, entiendo que, cuando no todo el mundo tenia reloj, fuesen necesarias las campanas en lo alto de la torre de la catedral para llamar a los fieles al rezo, indicar la hora, y avisar del comienzo de la misa y esas cosas que ahora suenan tan de otra época, pero, ahora, ¿que sentido tiene que cada iglesia -y donde vivo hay unas cuantas- marque la hora con sus respectivos sonidos programados con un aparatito? Además de artificial, los altavoces están situados en primeros o segundos pisos, con lo que el resultado es un repicar constante que más que informar despista, aburre y molesta. ( Y no me meto en la utilidad del aviso de misa). 

En fin, voy acabando que va a empezar la final del eurobasket España-Francia, y esta no me la pierdo...
después, Club de la Comedia con Eva Hache, que mejor forma de acabar la semana :) 

Hasta la próxima.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Otro día más?

A menudo ocurre que necesitamos ciertos incentivos para salir de la cama por las mañanas. Habrá quién, dentro de su rutina, esté tan acostumbrado que no le pese para nada dar el salto de la cama a la vida real. También habrá quién, sea el día que sea, incluso si es fiesta, le cueste horrores arrastrarse de la cálida comodidad de las sábanas al exterior frío y hostil.

De forma paradójica, yo estoy en el grupo de los que cuándo tenemos un horario de clases o trabajo y cosas que hacer, me levanto de un salto: café, tostadas y ducha y ¡hop! ¿qué hay que hacer hoy?. Mientras que si estoy de vacaciones o simplemente mi horario es más flexible, me cuesta un poco más, sobretodo si carezco de incentivos.

Hoy el despertador ha tenido que sonar tres veces, el día prometía aburrido y monótono, un miércoles más, dentro de una semana, de un periodo, en la que todo el mundo se mueve y comienza cosas y yo simplemente continúo con mi pequeña rutina de estudiante autónoma. Pero, al igual que hay ocasiones en las que un par de pequeños detalles te hacen creer que tienes un mal día, hoy un par de detalles me han hecho comenzar el día con una sonrisa. Desayunar con mi padre y el periódico y una invitación a la piscina (la piscina es la excusa, lo que vale es el buen rato con las amigas) son mis incentivos de hoy.

¿Cuáles son los tuyos?

Por si aún no los habéis encontrado dejo aquí tres potenciales incentivos para los que les gusta empezar el día con energía, para los profundos y para los que simplemente están felices: