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martes, 30 de agosto de 2011

¿Qué narices es un auxiliar de conversación?


Hola a todos, 
me encuentro en uno de esos momentos del año depresivos por naturaleza, final de agosto, también conocido como" la vuelta al cole" según el Corte Inglés, o como "el final del verano, llegó y tu partirás" según el Dúo Dinámico (si si, se que estáis tarareando mentalmente esa canción muahahaha). Este verano encima es aún más feo, entre cuestiones familiares que no mola comentar aquí, entre que el último fin de semana una nube ha  oscurecido el bonito paisaje marítimo de la urbanización en la que veraneo, y ya se sabe lo que nos deprime por norma general a los españoles la carencia de sol, y por último por mi falta, a medias, de un futuro sólido al que agarrarme. Ante tal momento de desgana y abatimiento, he decidido actualizar el blog con algo que escribí de un tirón hace ya algunos meses en París, cuando me encontraba cumpliendo con mi currillo de auxiliar de conversación en el Instituto Maurice Ravel.
 Y os preguntaréis: ¿por qué nos sales con esto ahora? Pues por tres razones: 1. lo tenía por ahí y como ya he dicho, no estoy como para escribir de las fiestas de mi pueblo y olé. 2. Para ilustrar un poquillo a todos los que han sentido curiosidad sobre a lo que me dediqué yo exactamente esos meses además de a pasearme, beber vino y comer queso. Y 3. para que los futuros auxiliares sepan lo que les espera (de nuevo risa maligna: muahahahahaha). Lo copio y pego tal como lo escribí, para que conserve su estado puro de algo escrito en un momento de indignación y enajenación mental. Y obviamente porque no tengo ganas de ponerme a corregir y revisar :p 




"¿¿Qué narices es un auxiliar de conversación??

Assistante que dicen en francia… y luego nos dicen en una mala traducción literal: "la asistente" o peor aún: "la asistenta". Tampoco dista mucho de eso nuestro trabajo, ya que a veces nos convertimos en un asistenta que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Tenemos que saberlo todo cuando no tenemos experiencia ninguna, tenemos todos los derechos y privilegios, pero al mismo tiempo todos los inconvenientes y deberes. Por ejemplo, tengo acceso a la sala de informática de los profesores, pero a la primera que acusan cuando se rompe la impresora es a mí, y la última para utilizar la fotocopiadora siempre soy yo, las fotocopias de los profes "de verdad" siempre urgen más. Trabajamos “solo” 12 horas, pero nuestro horario parece un queso emmental, lleno de huecos (el gruyère no es el de los agujeros ya que estoy introduzco este dato fascinante) y acabamos pasando en el instituto nuestras vidas, especialmente, horas muertas en la salle de profs haciendo de todo (llevaos un libro, preparad las clases siguientes, corregid, o yo que sé, apuntaos a un máster a distancia, por ejemplo). 
Para los profesores somos estudiantes despistados con pinta de mayores y para los alumnos somos toda una confusión… por no hablar de los surveillants (algo así como vigilantes de pasillo, no existe esta profesión en España) que a mis 22 años, 1,77m me siguen pidiendo a la entrada del Lycee el carné de estudiante todos los días: "je suis l’assistante d’espagnoool", repito de nuevo esas palabras que probablemente sean las que mejor y con más salero digo de todas las de este bonito idioma.

"Conversación" pone en el título de mi beca en español oiga, y yo conversar… converso poco. Con los que tienen poco nivel no puedo conversar, tengo que hacer juegos, divertirles, entretenerles, sacar la parte divertida del español… ser un payaso, al fin y al cabo. Entro a la clase así, con mi disfraz de profe colega, que tiene que ser su amiga para que hablen y se les quite la vergüenza y a la vez mostrar autoridad para q no se te suban a la parra. Y con los que saben mucho me han puesto a corregirles comentarios de texto… asi que más que conversar… les escucho y tomo nota. Eso cuando no te "sugieren" que te prepares una clase de economía para los de BTS notariat o que les ayudes a decidir el nivel de todos los libros de la biblioteca.  Ajam, justo lo que iba diciendo: 
el auxiliar tiene que saber hacer de todo." 





5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Jejeje, muy grande Tere!! No sé si no recordaba haberlo leído o es que de verdad me lo había dejado en el tintero, pero me ha gustado mucho... qué tiempos aquellos!! Snif... :'(

    PS. Buenísima la viñeta de Forges!!
    PS2. Otra variante es llamarnos "asistontos"... lo he oído más de una vez!!

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  3. Muchas gracias tío! ayúdame a difundir un poquillo el blog!! me ha alegrao un montón leer tu comentario, de verdad, jo q bonico. quiero una cerveza en el hideout, ya!

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  4. Impactada con el dato del gruyère, ¿eh? No te conozco de nada, pero he acabado aquí porque buscaba en internet algo que criticara a los aspirantes a auxiliar de conversación que no tienen ni idea de lengua/lenguas pero que creen (con frecuencia por experiencia) que el Estado siempre estará ahí para pagarles unas vacaciones. En fin, que estaba picada y he llegado aquí, por suerte, a echarme unas risas leyendo este post :) Gracias por ese resumen de la esencia de tu experiencia. Conserva su olor a indignación espontánea. En fin, a ver si me voy yo también el año que viene. ¡Que vaya bien!

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