Se ha producido un error en este gadget.

domingo, 2 de octubre de 2011

Un poco de sensatez, señores.

De nuevo vuelvo a escribir entrada en domingo, al parecer me inspiran estos días aburridos de lectura de semanales varios, siestas eternas con la peli de turno de fondo y preparación psicológica de la semana.
Esta semana varias situaciones me han hecho reflexionar sobre el catetismo, el garrulismo que aún impera en la sociedad, y no voy a decir en este país, porque realmente catetos hay en todas partes y de lo que voy a hablar es de las zonas por las que más o menos me muevo.

Situación: En Valencia, una ciudad con más de millón y medio de habitantes en área urbana, y que presume de moderna con su tranvía, su ciudad de las artes y las ciencias, sus nuevos museos, su corrupción (digna de toda ciudad rica que se precie), descubro con sorpresa que en el metro la gente sube directamente al vagón sin esperar que los pasajeros que están dentro salgan primero. No sólo eso, si no que en las puertas de los vagones ha sido necesario poner algo así como “dejen salir antes de entrar”, en letras amarillas enormes y por supuesto en valenciano y español, por si alguien no habla este último, que nadie se lie, supongo. Pues nadie lo respeta. ¿Tan poco tiempo lleva el metro en Valencia como para que sus usuarios no estén habituados a su correcto uso? ¿Tanta prisa lleva la gente a las 8 de la noche por subirse a un vagón y no perder su sitio? ¿Será cuestión de falta de sentido común? No creo que haya que ser demasiado inteligente ni haber estudiado normas de urbanidad para darse cuenta de la lógica aplastante de dejar salir antes de entrar, vamos. Igual os parece que me estoy enrollando demasiado con un hecho tan nimio, pero a mí me parece una catetada como cualquier otra.

Otros datos que me han hecho reflexionar son diversas conversaciones con amigos, como por ejemplo alguien que comentó que Estambul no le había gustado, porque los “moros olían mal” y “las pizzas no llevaban jamón”. ¿En serio sigue habiendo gente en pleno siglo XXI que viaja a otro país y espera vivir como en España? ¿Realmente hay gente sigue pensando que la vida que él tiene es la única válida y “normal”? Otra conversación en la que alguien criticaba a los “guiris” por beber sin hielo y por salir demasiado pronto reforzó esta teoría.

Por no hablar del uso del “usted” que se está perdiendo irremediablemente, al parecer. A lo mejor soy un bicho raro por estremecerme cada vez que oigo a alguien en un restaurante llamar al camarero al grito de “chicoo”, “oyeee”, o alguien dirigirse impunemente de tú a un profesor, a  un médico, a alguien mayor simplemente. En determinados ambientes, quizá sea válido, pero hay que aplicar un poco de coherencia. Y no hablo de las patadas al diccionario ni de las burradas gramaticales de algunos, eso ya, para otra entrada. Y sé perfectamente que algunos me llamarán pija, exagerada, friki incluso por pretender que se hable bien.

Hace un tiempo, viendo la demanda de bibliotecas y salas de estudio que hay en mi ciudad, o comprobando que la gente sigue yendo al cine a pesar de la piratería (¿En serio hay quién puede comparar ver un estreno con una calidad más que discutible en casa con el delicioso ritual de las palomitas, la gran pantalla, los tráilers etc.?) o incluso observando cómo aumentaba la demanda de música en directo, o aumentaba también el número de estudiantes que se atrevían a salir al extranjero, me empecé a sentir bien con la sociedad. Pensaba que poco a poco íbamos hacia adelante.
 Pero siguen quedando detalles que me hacen pensar que seguimos estancados, y ¡ojo! No estoy hablando de museos, de arte, de moda, de culturetas, hipsters y gafapastas, no, no clasifico a nadie, estoy hablando de buenas maneras, de respeto, de vivir con unos principios y una lógica y sobre todo con sentido común.  Y eso, ser amable y vivir con coherencia lo puede hacer desde el tío más leído al más analfabeto, ya que no depende de clases sociales, si no de sensatez.


8 comentarios:

  1. La sociedad con todo lo que conlleva, un tema tan interesante como complicado (y en ocasiones desquiciante). Se hace necesaria una reflexión sobre el origen de este "catetismo" instaurado y que se resiste a partir ¿Culpa del sistema educativo? ¿Falta de énfasis por parte de los organismos públicos en materia de civismo? Podemos buscar mil motivos, pero en mi opinión es una cuestión de educación básica, aquella que se aprende en casa y no en la escuela.

    ResponderEliminar
  2. Amén hermana!!!
    Detesto ese catetismo al que te refieres, lo del metro parece mentira ya, una cosa que tiene una explicación tan fácil con una frase del campo que hasta el más cateto de pueblo podría saber " las gallinas que entran por las que salen".. pues parece ser que en Valencia, una ciudad "aventajada" dentro de España, es un querer y no poder... En lo referente a viajar, visitar o vivir una temporada en otro país y todavía pensar que va a ser igual que en tu casa... es para gente que nunca debería de salir de su ciudad, ya que hay mucha gente a la que le gusta disfrutar de nuevas culturas y empaparse de ellas y no tienen oportunidad, mientras que sigue habiendo gente que visita paises para terminar diciendo que lo mejor que hizo fue comerse una pizza o jugar al futbol o cualquier cosa que puedes hacer en cualquier sitio del mundo...

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, Teresa. Hacía falta algo de aire fresco en esta comunidad. Un beso.

    PSDT: seguida quedas!

    ResponderEliminar
  4. 17 de Agosto de 2011, El "Taller de Jazz de San Bartolome" de iniciativa privada, ensayando en el garaje de una casa, da un concierto de manera gratuita y sin ningún ánimo más que hacer disfrutar a dicha pedanía de un rato de música.

    El 25 de Septiembre del presente, dicho taller, ahora formalizado en la Asociación cultural "SanbArt" solicita de manera formal al Ayuntamiento de Orihuela la utilización del auditorio, para impartir las clases a partir de las 21h. En concreto las aulas que la 3era Edad deja a las 19H.

    El 04/10 recibo con estupor la noticia de que la 3era Edad ha presentado una queja formal en el Ayuntamiento de Orihuela para evitar que esto suceda, y con más estupor recibo la noticia de que el Concejal tardará 2 semanas en presentarse allí a mediar en el asunto.

    Menos Sensatez y más ostias que hacen falta.

    ResponderEliminar
  5. ¿A qué razones alude la "tercera edad" para poner una queja formal? En este caso es lo que me interesa. (Y después ya te daré mi opinión).

    ResponderEliminar
  6. A que esas aulas, de propiedad municipal, les pertenece. Al menos es lo que me han transmitido desde la Organización. Ahora te pregunto yo, ¿Qué narices pueden aludir para impedir que una asociación de músicos utilicen una instalación municipal?

    ResponderEliminar
  7. pues entonces lo que necesitan es que alguien se lo explique bien explicado, que con el pretexto de que la gente "no atiende a razones" se hacen muchas cosas mal y pronto. Pero claro, eso es muy bonito decirlo y a ver quien lo hace y si puede hacerlo...

    ResponderEliminar
  8. Pues el organizador del Taller y el concejal de cultura, porque si tengo que ser yo...

    ResponderEliminar